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Squffy

Nombre grabado en metal o bordado en la cinta

Un collar Squffy para perro bordado junto a una pequeña chapa de metal grabada, para comparar

Última actualización:

Definition

Grabar es quitar material a una pieza de metal. Bordar es meter hilo a través del tejido de la cinta. En un collar para perro las dos cosas fallan, pero fallan de forma distinta: el metal se raya y se pierde si va colgando, y el hilo se ensucia y se deshilacha. No decimos cuál dura más.

En España, cuando alguien dice que quiere un collar personalizado para su perro, casi siempre está imaginando letras grabadas en metal. Es lo que venden las máquinas de las tiendas y lo que sale en las fotos. Bordar el nombre en la propia cinta es menos conocido aquí, así que empecemos por qué es cada cosa antes de compararlas.

Dos técnicas, dicho en una línea cada una

Grabar es retirar material. Una punta o un láser recorre la superficie de una pieza metálica y arranca una capa siguiendo la forma de la letra, así que la letra es un surco. Debajo del surco no hay tinta ni pintura, hay el mismo metal un poco más abajo.

Bordar es atravesar. Una aguja pasa hilo por un lado de la cinta y lo saca por el otro, miles de veces, hasta que las letras están formadas por hilo que ocupa el espesor completo del tejido. La letra no está encima de la cinta, está dentro de ella.

Cómo falla cada una

Esto es lo único que de verdad distingue a las dos, y es la parte que casi ninguna comparación cuenta.

Una pieza grabada falla por la superficie y por la sujeción. Por la superficie, porque el metal se raya con el uso y las rayas cruzan el surco de las letras, con lo que el contraste que hace legible el grabado se va reduciendo. Y por la sujeción, porque si va colgando de una anilla puede engancharse y quedarse en el campo, y una chapa perdida no avisa de que se ha perdido.

El bordado falla por el hilo. Se ensucia, coge el color del barro de tu zona, y en un collar que ha pasado por muchas zarzas puede deshilacharse por los cantos de las letras. Lo que no puede hacer es caerse, porque es parte del tejido.

No te vamos a decir cuál dura más, porque depende por completo de tu perro y de dónde vive, y cualquiera que te dé una cifra se la está inventando.

La chapa remachada, que es la opción intermedia

Existe una tercera cosa que en España se vende bastante: la placa metálica grabada y remachada directamente sobre el collar, sin colgar. Resuelve el problema de perderla, y por eso tiene sentido para muchos perros.

Lo que conviene saber es cómo se sujeta. Un remache es un agujero en la cinta con una pieza metálica atravesándolo, así que en esa zona el tejido tiene menos hilos trabajando y una pieza rígida encima. En un perro que se baña en el mar y vuelve con arena, esa arena se mete entre el metal y el tejido y se queda ahí. Nosotros no hacemos ese montaje, así que tómalo como lo que es: la opinión de quien fabrica lo otro.

El contraste, que es lo que decide si se lee

Las dos técnicas dependen de lo mismo y por razones opuestas. Un grabado se lee porque el surco hace sombra, así que necesita luz que le entre de lado: a mediodía en Sevilla, con el sol vertical, una chapa grabada se lee bastante peor que a las siete de la tarde. Un bordado se lee por diferencia de color entre el hilo y la cinta, y eso funciona igual a cualquier hora.

De ahí sale un consejo práctico que no tiene nada que ver con la técnica: elige el hilo por contraste y no por gusto. Un hilo claro sobre el Midnight Black se lee de lejos, y uno oscuro sobre el Olive Green no se lee ni de cerca.

Nosotros hacemos las dos, en sitios distintos

Y no es una salida diplomática, es la división que tiene sentido. El nombre va bordado en la cinta, donde se lee de lejos y donde no puede soltarse. El teléfono va grabado en la chapa, en acero inoxidable con baño de oro de 18 quilates, porque un número no cabe en diez caracteres de bordado.

Y hay una regla de vocabulario que conviene tener clara al pedir: una chapa se graba, un collar se borda. Si lees que alguien borda una chapa o graba un collar de cinta, es que alguien ha traducido mal algo.

Cuál te conviene a ti

Si tu perro es de campo, de monte o de playa, y se mete donde no debe, el bordado hace el trabajo de fondo mejor: no hay pieza que se enganche ni superficie que se raye. Añádele la chapa para el número y revísala de vez en cuando.

Si tu perro es de ciudad, sale por las mismas calles y nunca ha perdido nada, la chapa grabada sola es suficiente y es lo más rápido de conseguir. Y si necesitas identificación esta misma tarde porque acabas de adoptar, la máquina de grabar de la tienda es la respuesta correcta, sin discusión.

Lo que no recomendamos es elegir por lo que se ve mejor en una foto de producto. Las letras grabadas fotografían muy bien con luz lateral y a un metro de distancia se leen bastante peor que un bordado con buen contraste.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre grabar y bordar?
Grabar es retirar material: una punta o un láser arranca una capa de metal siguiendo la forma de la letra, así que la letra es un surco y debajo hay el mismo metal un poco más abajo. Bordar es atravesar: una aguja pasa hilo de un lado a otro de la cinta miles de veces, y la letra no está encima del tejido sino dentro de él.
¿Qué dura más, un grabado o un bordado?
No te lo vamos a decir, porque depende de tu perro y de dónde vive, y cualquiera que te dé una cifra se la está inventando. Lo útil es cómo falla cada uno: el metal se raya y las rayas cruzan el surco de las letras, reduciendo el contraste, y si cuelga puede engancharse y perderse. El hilo se ensucia y puede deshilacharse por los cantos, pero no puede caerse.
¿Qué opinión tenéis de las chapas remachadas al collar?
Resuelven el problema de perderla y por eso tienen sentido para muchos perros. Lo que conviene saber es la sujeción: un remache es un agujero en la cinta con una pieza metálica atravesándolo, así que ahí el tejido tiene menos hilos trabajando y una pieza rígida encima, y en un perro que vuelve del mar la arena se mete entre el metal y el tejido. Nosotros no hacemos ese montaje, así que tómalo como la opinión de quien fabrica lo otro.
¿Se puede bordar una chapa o grabar la cinta?
No, y la regla de vocabulario merece la pena: una chapa se graba y un collar se borda. Son dos técnicas con dos soportes distintos, el metal y el tejido. Si lees que alguien borda una chapa o graba un collar de cinta, es que alguien ha traducido mal algo.
¿Cuál me conviene si mi perro es de campo?
El bordado como identificación de fondo, porque no hay pieza que se enganche entre zarzas ni superficie que se raye, y la chapa encima para el número. Si tu perro es de ciudad, sale por las mismas calles y nunca ha perdido nada, la chapa grabada sola es suficiente y es lo más rápido de conseguir.
¿Por qué no bordáis también el teléfono?
Porque no cabe. El bordado admite diez caracteres y un número de móvil no entra sin comerse el nombre. Por eso el número va grabado en la chapa, que es de acero inoxidable con baño de oro de 18 quilates, y el nombre va bordado en la cinta, donde se lee de lejos.
¿Por qué las letras grabadas se ven mejor en las fotos?
Porque el surco del grabado atrapa la luz lateral y en una foto de producto eso queda muy bien. A un metro de distancia, que es la distancia real a la que alguien lee un collar en la calle, un bordado con buen contraste se lee bastante mejor. No elijas por la foto.

Sobre este artículo

Laura mira a los perros con más profundidad y atención. Le fascinan el comportamiento canino, la comunicación y el vínculo entre personas y animales. En sus artículos explica por qué los perros se comportan como lo hacen

Este artículo se ha redactado con ayuda de IA y ha sido revisado por Laura de Wit, Comportamiento y bienestar canino · Eindhoven. Supervisión editorial: Anna de Jong.

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Referencias (5)
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