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Squffy

Chapa identificativa o el nombre bordado en el collar

Un collar Squffy para perro Cognac Brown con el nombre Milo bordado, junto a una pequeña chapa de metal grabada sobre un banco de trabajo de madera

Última actualización:

Definition

Hacen dos cosas distintas y por eso la respuesta es las dos. El nombre bordado en la cinta no se cae y siempre está puesto. La chapa grabada es lo que lleva tu teléfono, que en la cinta no cabe. En España la identificación obligatoria es el microchip, y ninguna de las dos lo sustituye.

Imagina la escena, porque es la única que importa. Alguien se encuentra a tu perro en una acera de tu barrio, a las nueve de la noche. Esa persona no lleva un lector de microchips y la clínica más cercana está cerrada. Lo que decida hacer depende por completo de lo que tu perro lleve encima en ese momento.

Con eso en la cabeza, la comparación entre la chapa y el bordado se responde sola: no compiten, resuelven partes distintas del mismo minuto.

Lo primero, el chip, porque es lo que dice la ley

En España la identificación obligatoria de un perro es el microchip, implantado y registrado en el registro de tu comunidad. Eso es lo legal y no hay nada que lo sustituya. Ni una chapa, ni un collar bordado, ni un colgante con código QR.

Lo que el chip no hace es funcionar sin un lector. Lo tienen los veterinarios, las protectoras y la policía local, no el vecino que se ha encontrado a tu perro. Así que el chip resuelve el día siguiente y lo que hay que resolver es la primera hora.

Qué resuelve el nombre bordado

Dos cosas, y una de ellas casi nadie la piensa.

La primera es que está siempre puesto. El bordado atraviesa la cinta de nailon: no cuelga de una anilla, no se engancha en nada y no se queda en el suelo al saltar una valla. Si el perro lleva collar, lleva su nombre.

La segunda es lo que hace con el desconocido. Un perro suelto y sin nada parece abandonado, y la gente duda antes de acercarse. Con un nombre escrito en el collar, quien lo encuentra puede llamarlo, que es lo que hace que el perro se aproxime en lugar de salir corriendo. Una chapa no sirve para eso: para leerla hay que tenerlo ya sujeto.

Qué resuelve la chapa

El teléfono, que es el dato con el que de verdad se recupera un perro y el que no entra en el bordado. Ahí el espacio se mide en caracteres y un móvil se mide en dígitos, y los dígitos ganan. Por eso el número se graba en el metal, con el nombre en el frontal y el número por detrás.

Nuestras chapas son de acero inoxidable con baño de oro de 18 quilates, grabadas en el frontal y con grabado opcional por detrás. El grabado se hace sobre el metal, retirando material, y no es una capa de tinta encima. Eso es el mecanismo, no una promesa sobre lo que va a pasar dentro de cinco años.

Y una nota de vocabulario

En España se busca esto como chapa mucho más que como placa, y las dos palabras significan lo mismo. Si has llegado buscando una placa identificativa para tu perro, estás en el sitio correcto.

La máquina de la tienda

Buena parte de la gente que busca una chapa en España lo hace por marca de tienda, y la máquina de grabar del centro comercial es una alternativa razonable: la tienes hoy mismo y cuesta poco.

Lo que compras ahí suele ser aluminio anodizado, más blando, con el grabado trazado a punta de diamante, que da un dibujo fino. La diferencia está en el material y en el espesor, no en que una funcione y la otra no. Si acabas de adoptar y necesitas una chapa esta tarde, ve a la máquina y no lo pienses.

Cómo lo repartimos nosotros

Los dos a la vez, cada uno con su dato. Es la única combinación que cubre las dos situaciones reales: el perro que se cuela por la puerta llevando solo el collar, y el perro que alguien ya tiene sujeto y al que puede darle la vuelta a la chapa.

Si tienes que elegir una sola cosa, elige la chapa, porque el teléfono pesa más que el nombre. Y si tu perro es de los que pierden colgantes, un pastor australiano que se mete en cada zarza, entonces el bordado gana, porque no se puede perder.

Cuántos datos caben de verdad

Conviene tenerlo claro antes de decidir el reparto. La cinta da para diez caracteres, y para menos en las tallas más pequeñas, donde por debajo de cierto tamaño las letras dejan de servir. La chapa da para más: un nombre en el frontal con letra grande, y el reverso opcional para el número completo.

Ese orden tiene una razón práctica. Quien encuentra al perro lee lo primero que ve, llama al animal por su nombre para que se acerque, y solo después se pone a mirar el metal por los dos lados.

Cuando el perro pierde colgantes

Hay perros que pierden todo lo que les cuelga del cuello: los que se meten entre zarzas, los que se revuelcan, los que juegan a morros con otro perro. Un pastor australiano de campo puede dejarse una chapa en una tarde sin que te enteres, y una chapa perdida no avisa de que se ha perdido.

Para esos perros el bordado hace un trabajo que ninguna pieza suelta puede hacer, porque forma parte del tejido y no hay nada de lo que tirar. La estrategia que les funciona es al revés de la habitual: el bordado como identificación de fondo, siempre presente, y la chapa como la que lleva el número y la que revisas de vez en cuando.

Y si le pones pines para perros

Los pines se atornillan en los ojales de la cinta y ocupan el mismo espacio donde iría el nombre, así que al elegirlos el bordado se queda en ocho caracteres. Un nombre de nueve letras y pines no caben juntos.

Preguntas frecuentes

¿Chapa o nombre bordado en el collar?
Los dos, porque no compiten. El nombre bordado atraviesa la cinta, así que está siempre puesto y no se puede caer, y hace que un desconocido pueda llamar a tu perro por su nombre en lugar de acercarse a un animal anónimo. La chapa lleva tu teléfono, que en la cinta no cabe. Si solo puedes elegir una, elige la chapa: el teléfono pesa más que el nombre.
¿Es obligatoria la chapa en España?
No. En España la identificación obligatoria es el microchip implantado y registrado en el registro de tu comunidad, y ni una chapa ni un collar bordado lo sustituyen. Lo que el chip no hace es funcionar sin un lector, y el vecino que se encuentra a tu perro a las nueve de la noche no tiene lector. El chip resuelve el día siguiente; la chapa resuelve la primera hora.
¿Por qué no puedo bordar el teléfono en el collar?
Porque no entra. En el bordado el espacio se mide en caracteres, con un límite de diez, y un móvil se mide en dígitos: nueve, o doce con el prefijo. Meterlo obligaría a renunciar al nombre. De ahí el reparto: el nombre en la cinta y el número grabado en el metal, con la opción de usar también el reverso de la chapa.
¿De qué están hechas vuestras chapas?
De acero inoxidable con baño de oro de 18 quilates, grabadas en el frontal y con grabado opcional en la parte de atrás. El grabado se hace sobre el metal retirando material, no es una capa de tinta por encima. Eso es el mecanismo, y preferimos contarlo así que prometerte cómo estará dentro de cinco años.
¿Chapa o placa, cómo se dice?
Las dos palabras significan lo mismo y en España se busca mucho más la primera. Nosotros escribimos chapa en todas nuestras páginas, así que si has llegado buscando el otro término estás en el sitio correcto y es exactamente el mismo producto.
¿Qué diferencia hay con la máquina de grabar de la tienda?
El material y el espesor, no que una funcione y la otra no. Las de máquina suelen ser de aluminio anodizado, más blando, y el grabado se traza con punta de diamante, lo que da un dibujo fino. Es rápido y barato, y si acabas de adoptar y necesitas una chapa esta tarde, ve a la máquina y no lo pienses.
¿Y si mi perro pierde todo lo que le cuelga del cuello?
Entonces el bordado gana peso, porque forma parte del tejido y no hay nada de lo que tirar. Un perro de campo que se mete entre zarzas puede dejarse una chapa en una tarde sin que te enteres, y una chapa perdida no avisa. Para esos perros la estrategia se invierte: el bordado como identificación de fondo, siempre presente, y la chapa como la que lleva el número y la que revisas de vez en cuando.

Sobre este artículo

Anna escribe como habla: cercana, directa y fácil de seguir. Sus textos hablan de la vida real con perros: huellas de barro por toda la casa, cachorros que mordisquean todo lo que encuentran o un perro que se tira a un c

Este artículo se ha redactado con ayuda de IA y ha sido revisado por Anna de Jong, Redactora de vida con perros · Ámsterdam. Supervisión editorial: Laura de Wit.

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Referencias (5)
  1. [1]The Control of Dogs Order 1992, Statutory Instrument 1992 No. 901. UK Government legislation.
  2. [2]Lord, L. K., Wittum, T. E., Ferketich, A. K., Funk, J. A., & Rajala-Schultz, P. J. (2007). Search and identification methods that owners use to find a lost dog. Journal of the American Veterinary Medical Association, 230(2), 211-216.
  3. [3]Weiss, E., Slater, M., & Lord, L. (2012). Frequency of lost dogs and cats in the United States and the methods used to locate them. Animals, 2(2), 301-315.
  4. [4]Besluit identificatie en registratie van dieren (Identification and Registration of Animals Decree), Netherlands, updated 2013 to include mandatory dog microchipping.
  5. [5]Microchipping of Dogs (England) Regulations 2015, Statutory Instrument 2015 No. 108. UK Government legislation.

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