El nombre de tu perro, dentro de la cinta
Bordado en el tejido del collar, no impreso encima.
Qué lleva el nombre y qué lleva el teléfono
La pregunta de verdad no es qué comprar, es dónde va cada dato. Tu perro sale de casa con dos datos encima y no van en el mismo sitio.
El collar y la correa llevan el nombre
El nombre va bordado en la cinta de nailon, con punto de raso, hasta diez caracteres. Se lee de lejos, y por eso sirve en el parque: quien lo encuentre puede llamarlo por su nombre antes de acercarse.
La chapa lleva el número
El teléfono, una dirección o un aviso del tipo «está en tratamiento, llame» van grabados en la chapa, que es de acero inoxidable con baño de oro de 18 quilates. Es un baño, no una lámina de oro unida al metal ni oro macizo, y lo aclaramos porque en esta categoría se dice de todo. Por detrás cabe más texto que en un collar.
Los pines para perros no llevan texto
Los pines son dibujo, no letra, y se atornillan en los ojales de la cinta. Encajan solo en la línea Classic. Los ojales se hacen en producción cuando pides pines, así que no es algo que se añada después.
Y si paseas con arnés, ¿para qué quieres el collar?
En España mucha gente pasea con arnés, a menudo porque se lo ha dicho su educadora. El collar hace otro trabajo: es lo que tu perro lleva puesto todo el día, en casa, en el coche y en la sala de espera del veterinario, y es donde viven su nombre y tu teléfono cuando se cuela por un portal abierto. El arnés se pone para salir y se quita al volver. Son dos trabajos, no uno. Nosotras no hacemos arneses.
Punto de raso · hasta diez caracteres · eliges la letra y el color del hilo · bordado en Veghel
Por qué bordado y no impreso
Está dentro del tejido, no encima
Casi todos los collares con nombre que se venden por aquí lo llevan impreso sobre la cinta, por transferencia térmica o por serigrafía. Esa capa está apoyada sobre el nailon y con paseos diarios desaparece en un plazo de seis a doce meses. Un bordado es lo contrario: la aguja mete cada letra dentro del tejido con punto de raso, así que el nombre y la cinta son la misma pieza. Ese es el mecanismo, y hasta ahí llegamos.
Hasta diez caracteres, y de dónde sale ese número
Cada letra necesita un ancho fijo de cinta para seguir siendo legible, y el ancho lo deciden la línea y la talla: 15 mm en la línea Puppy, 20 mm en un Classic de talla S o M y 25 mm en las L y XL, 25 mm en un Tactical de talla M y 38 mm en las L y XL. Un teckel con un Classic de talla S lleva 20 mm de cinta; un mastín con un Tactical de talla XL, 38 mm. Pasados los diez caracteres las puntadas se juntan y de lejos el nombre se ve como una mancha. Si le pones pines para perros a un Classic, el tope baja a ocho, y a seis en una talla S, porque los pines ocupan el sitio de las letras. Nuestras letras se llaman Everest, Havenlock, Brimlow, Rumley y Solmere.
Lo que no podemos bordar
Las tildes y la eñe se quitan antes de coser: LÚA se borda LUA y MUÑECA se borda MUNECA. Fotos y logotipos no se pueden. Bordamos texto, en una de nuestras letras, en uno o en varios colores de hilo. No son pegas escondidas, son las condiciones que hacen que un nombre se lea desde el otro lado del parque.
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