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El asa del collar, y los tres segundos para los que existe

Un dueño sujeta a un cane corso por el asa de control integrada en una parada de tranvía

Última actualización:

Definition

El asa de control es un trozo de cinta cosido al propio collar, cerca de la anilla, por el que puedes agarrar al perro con la mano y tenerlo a treinta centímetros de inmediato. No es para pasear con ella: es para los segundos en los que la correa es demasiado larga.

Imagina una acera de barrio, de esas en las que dos personas se cruzan de lado. Detrás de ti aparece un patinete eléctrico, que no hace ruido, y tu perro de 40 kg va un metro y medio delante. Tienes unos dos segundos.

Lo que hace la mayoría es dar un tirón de correa o agarrar el collar con la mano, y las dos cosas funcionan mal. Para eso está el asa.

Qué es, físicamente

Un trozo de la misma cinta, doblado formando un puente y cosido al collar cerca de la anilla en D, con el pespunte pasando varias veces por el mismo punto. Queda plano contra el cuello del perro cuando nadie lo usa, y al meter la mano se levanta lo justo para que quepan cuatro dedos.

Está cosido al collar, no a la correa. Eso significa que cuando lo agarras, la fuerza va directamente al collar y tú estás a treinta centímetros del perro, no a metro y medio.

Los tres momentos para los que existe

Son concretos y son siempre estos.

El primero es algo que aparece por detrás en un sitio estrecho: un patinete, una bici, un coche que sale de un garaje. No hay tiempo de recoger correa, y lo que necesitas es que el perro esté pegado a ti ya.

El segundo es otro perro suelto que viene de frente. Con el asa en la mano tu perro no puede adelantarse ni rodearte, y tú tienes las dos manos ocupadas en una sola cosa en lugar de peleándote con un metro y medio de cinta.

El tercero es una puerta: la del veterinario, la de un ascensor, la del maletero del coche. Sitios donde el perro tiene que pasar exactamente por donde tú digas y donde una correa larga solo estorba.

Lo que no es

No es para pasear. Un perro caminando agarrado del collar durante veinte minutos va incómodo, y tú vas doblado. Y no es un sustituto de la correa: no tiene enganche, no es un punto de sujeción con margen medido, y no sirve para atar al perro a nada.

Por qué es mejor que agarrar el collar con la mano

Porque agarrar el collar con la mano es lo que casi todo el mundo hace y tiene dos problemas.

El primero es que metes los dedos entre la cinta y el cuello del perro, así que si el perro tira en ese momento, tu mano queda apretada entre las dos cosas y la fuerza pasa por tus dedos. Con el asa, la fuerza va por la cinta.

El segundo es que al agarrar el collar por debajo tiras hacia arriba, y tirando hacia arriba le levantas la cabeza y le comprimes la garganta justo cuando más aire necesita. El asa tira en horizontal, hacia ti, que es la dirección en la que un perro cede sin ahogarse.

El asa de la correa es otra cosa

Merece la pena separarlas porque se llaman igual y no lo son. Nuestra correa tiene dos: la de la muñeca, en el extremo lejano, que es por donde la llevas siempre; y una segunda cosida cerca del cierre, que hace en la correa lo que el asa del collar hace en el collar, acercarte al perro sin recoger cinta.

La diferencia práctica es de dónde tira. El asa del collar tira del cuello directamente. El asa cercana de la correa tira del punto de enganche, así que la fuerza pasa por el cierre y por la anilla antes de llegar al perro. Con un perro que ya va tranquilo, la de la correa sobra. Con uno que se lanza, el asa del collar es la que te deja llegar a tiempo.

Cuándo no merece la pena

Bastante a menudo, y con diez búsquedas al mes en España nadie llega aquí convencido, así que vamos a ser directos.

Si tu perro pesa menos de veinte kilos, no la necesitas: lo levantas o lo apartas con la correa y ya está. Si nunca has tenido uno de esos tres momentos, tampoco. Y si tu perro tiene el cuello corto o estrecho, un galgo, un teckel, un carlino, el asa además queda mal apoyada y es un bulto que va rozando.

El asa la lleva solo nuestra línea Tactical (Fabricado por Squffy), y va con los 38 mm (L/XL; M: 25 mm) de cinta. Así que comprarla es comprar el ancho, y el ancho tiene sus propias razones para estar o no en el cuello de tu perro. No compres 38 mm (L/XL; M: 25 mm) por el asa.

Cómo se usa bien

Con la palma hacia abajo y los dedos por dentro del puente, no la mano en garra. Así, si el perro da un tirón, la mano sale del asa en lugar de quedarse enganchada, que es lo que te salva un dedo el día que pase.

Y suéltala en cuanto pase el motivo. El asa es para dos o tres segundos, y un perro al que se le agarra el collar continuamente aprende que la mano en el cuello significa que algo malo va a ocurrir, que es exactamente lo contrario de lo que quieres cuando de verdad tengas que usarla.

Classic
TallaContorno de cuelloAncho de cinta
S24-35 cm20 mm
M32,5-52,5 cm20 mm
L38-61 cm25 mm
XL44-73 cm25 mm
Tactical
TallaContorno de cuelloAncho de cinta
M37-47 cm25 mm
L45,5-61 cm38 mm
XL54,5-79 cm38 mm
Puppy
TallaContorno de cuelloAncho de cinta
XS21,5-31,5 cm15 mm
S26-41 cm15 mm

Preguntas frecuentes

¿Qué es el asa de control de un collar?
Un trozo de la misma cinta, doblado en forma de puente y cosido al collar cerca de la anilla en D, con el pespunte pasando varias veces por el mismo punto. Queda plano contra el cuello cuando nadie lo usa, y al meter la mano se levanta lo justo para cuatro dedos. Está cosido al collar, no a la correa.
¿Se puede pasear agarrando el asa?
No es para eso. Un perro caminando agarrado del collar veinte minutos va incómodo y tú vas doblado. Tampoco sustituye a la correa: no tiene enganche, no es un punto de sujeción con margen medido y no sirve para atar al perro a nada.
¿Para qué situaciones sirve de verdad?
Tres, y son siempre estas: algo que aparece por detrás en un sitio estrecho, como un patinete o una bici; otro perro suelto que viene de frente, donde quieres que el tuyo no pueda adelantarse ni rodearte; y una puerta, la del veterinario, un ascensor o el maletero, donde el perro tiene que pasar exactamente por donde tú digas.
¿No es lo mismo que agarrar el collar con la mano?
No, y agarrarlo con la mano tiene dos problemas. Metes los dedos entre la cinta y el cuello, así que si el perro tira, tu mano queda apretada entre los dos y la fuerza pasa por tus dedos. Y al agarrar por debajo tiras hacia arriba, le levantas la cabeza y le comprimes la garganta cuando más aire necesita. El asa tira en horizontal, hacia ti.
¿Cómo se agarra bien?
Con la palma hacia abajo y los dedos por dentro del puente, no la mano en garra. Así, si el perro da un tirón, la mano sale del asa en lugar de quedarse enganchada, y eso es lo que te salva un dedo el día que pase. Y suéltala en cuanto pase el motivo.
¿La necesita mi perro?
Si pesa menos de veinte kilos, no: lo levantas o lo apartas con la correa. Si nunca has tenido uno de esos tres momentos, tampoco. Y si tiene el cuello corto o estrecho, un galgo, un teckel o un carlino, el asa queda mal apoyada y es un bulto que va rozando.
¿Puedo comprar el asa por separado?
No. La lleva solo la línea Tactical y va con los 38 mm (L/XL; M: 25 mm) de cinta, así que comprarla es comprar el ancho. Y el ancho tiene sus propias razones para estar o no en el cuello de tu perro: no compres 38 mm (L/XL; M: 25 mm) por el asa.

Sobre este artículo

Anna escribe como habla: cercana, directa y fácil de seguir. Sus textos hablan de la vida real con perros: huellas de barro por toda la casa, cachorros que mordisquean todo lo que encuentran o un perro que se tira a un c

Este artículo se ha redactado con ayuda de IA y ha sido revisado por Anna de Jong, Redactora de vida con perros · Ámsterdam. Supervisión editorial: Laura de Wit.

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Referencias (4)
  1. [1]Carter, A., McNally, D., & Roshier, A. (2020). Canine collars: an investigation of collar type and the forces applied to a simulated neck model. Veterinary Record, 187(7), e52.
  2. [2]Pauli, A. M., Bentley, E., Diehl, K. A., & Miller, P. E. (2006). Effects of the application of neck pressure by a collar or harness on intraocular pressure in dogs. Journal of the American Animal Hospital Association, 42(3), 207-211.
  3. [3]Grainger, J., Wills, A. P., & Montrose, V. T. (2016). The behavioral effects of walking on a collar and harness in domestic dogs. Journal of Veterinary Behavior, 14, 60-64.
  4. [4]Hunter, A., Blake, S., & Ferro de Godoy, R. (2019). Pressure and force on the canine neck when exercised using a collar and leash. Veterinary and Animal Science, 8, 100082.

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